Faith Community to Mobilize Thousands for Immigration Reform March
More than 35 Religious Groups to Bring People of Faith to D.C. on March 21
Washington – A broad coalition of religious organizations from across the faith and ideological spectrum will bring thousands of people of faith to Washington, DC, for a powerful demonstration of their unified support for just, humane immigration reform that keeps families together. The faith community is gratified to be joined by civil rights, immigrant, family and labor groups in organizing this massive mobilization. With their partnership, the March For America: Change Takes Courage and Faith will bring tens of thousands of people to Washington on March 21, 2010.
Following the launch earlier this month of “Together, Not Torn: Families Can’t Wait for Immigration Reform,” including the delivery of hundreds of thousands of pro-reform postcards to Members of Congress and more than 100 events in communities across the country, religious groups are now chartering buses and organizing housing for thousands of people of faith to attend the March For America. Originally planned to coincide with Ecumenical Advocacy Days, an annual faith-based conference dedicated this year to immigration issues, the march continues the faith community’s longtime commitment to reform and urges political leaders to act on the issue this year. The faith community’s online hub for organizing people of faith to attend the march is www.changetakesfaith.org.
People of faith will not stand by as our broken immigration system rips families apart, and anger, frustration and misunderstanding divide our nation. With the March For America, faith communities across America are standing up for families and communities to create the moral urgency political leaders need to address this pressing issue – because change takes courage and faith.
Catholic, Evangelical, Mainline Protestant, Jewish, Muslim, Sikh, and interfaith organizations, denominations, and community organizing networks supporting the March for America include: American Jewish Committee, American Friends Service Committee, Anti-Defamation League, Catholics in Alliance for the Common Good, Christians for Comprehensive Immigration Reform, Church World Service, The Episcopal Church, Faithful America, Franciscan Action Network, Friends Committee on National Legislation, The Gamaliel Foundation, Hebrew Immigrant Aid Society, Islamic Information Center, The Immigration Issues Offices of the Presbyterian Church USA, Interfaith Worker Justice, JALSA - the Jewish Alliance for Law and Social Action, Jewish Community Action, Jewish Council for Public Affairs, Jesuit Refugee Service, Lutheran Immigration and Refugee Service, Mennonite Central Committee U.S. Washington Office, National Advocacy Center of the Sisters of the Good Shepherd, National Hispanic Christian Leadership Conference, NETWORK: A National Catholic Social Justice Lobby, Pax Christi USA, PICO National Network, The Religious Action Center of Reform Judaism, Sisters of Mercy of the Americas , Sojourners, 3D Security, Unitarian Universalist Association of Congregations, United Church of Christ, Justice and Witness Ministries, United Methodist Church, General Board of Church and Society, UNITED SIKHS and World Relief.
Reforma Migratoria: Del dicho al hecho
Por Maribel Hastings
America's Voice
www.maribelhastings.com
WASHINGTON, D.C. - La semana pasada la presidenta de la Cámara Baja, la demócrata Nancy Pelosi, refrendó su compromiso con una reforma migratoria amplia que ha tenido el apoyo de su colega republicano de Florida, Lincoln Díaz-Balart, quien anunció su retiro, pero espera, afirmó, que Pelosi lleve al pleno un proyecto de reforma migratoria integral.
Es más fácil decir que hacer.
Pelosi y el liderazgo demócrata cameral siempre se han escudado en que el Senado tiene que actuar primero.
Pero quienes esperamos a que el presidente del panel senatorial de Inmigración, Charles Schumer, senador demócrata de Nueva York, presente una medida, según él, de apoyo bipartidista, hemos tenido que buscar una silla porque de pie nos estamos cansando. La espera data desde su promesa de presentarlo el año pasado, en septiembre, para el Día del Trabajo.
Entendemos que es muy cierto aquello de que el hombre propone, y en este caso, las circunstancias políticas disponen.
Barack Obama propuso y prometió no sólo una reforma migratoria sino una de salud y muchas otras cosas en medio de una economía deprimida y lidiando con oposiciones republicanas y demócratas a cada paso. Si usted le pregunta a algún demócrata, sobre todo de la Cámara Baja, dirá que es Obama el que no ha enfrentado debidamente al Senado donde han ido a estancarse o a perecer medidas avanzadas en la Cámara de Representantes.
El Senado, a la mitad de febrero, sigue enfrascado en una pelea por la reforma de salud y ahora por un plan de estímulo económico y creación de empleos. Con todo, los grupos pro reforma siguen presionando y recordándole a los líderes las promesas formuladas en el 2008, y que este año hay elecciones de medio periodo.
Al tema migratorio lo rodean una serie de cálculos políticos, muchos desatinados, que entorpecen lo que debería suponer una buena oportunidad para hacer un bien social, para ayudar a nuestra economía, y para acumular preciados puntos políticos con una comunidad y un sector electoral, los hispanos, que pueden ayudarlos a mantener mayorías, en el caso demócrata, o a volver a la palestra nacional, en el caso republicano.
La Cámara Baja, con su mayoría demócrata sostenida en moderados y conservadores de la clase del 2006, frunce el ceño en año electoral, o no electoral, cuando se vislumbra la discusión de una reforma migratoria que algunos temen les cueste el escaño.
Y como en elecciones de medio tiempo el partido del ocupante de la Casa Blanca siempre pierde escaños, estarán tratando de minimizar el daño evitando lo que consideren controversial. El viernes un sondeo del Pew Research Center encontró que el sentimiento anti titular entre los votantes es similar a elecciones de medio periodo en 1994 y 2006, años en que el Congreso cambió de mando.
Quizá por eso Pelosi diga que apoya la reforma y que se opone a las redadas, pero hasta ahí.
Díaz-Balart, por su parte, es una anomalía dentro de su Partido Republicano, un legislador que ha dejado su marca en medidas migratorias y que ha apoyado la reforma migratoria integral.
Me pregunto si ahora que ya no busca la reelección y que no tiene ataduras, enfrentará a los recalcitrantes de su Partido Republicano en la Cámara Baja que han entorpecido un debate racional del tema migratorio y en el proceso han ofendido a la comunidad hispana; si ejercerá liderazgo para convencer a otros de apoyar una medida que no sólo llena necesidades humanitarias y familiares, sino que supone beneficios económicos para el país, y políticos para su partido.
Pelosi, la demócrata, dice que quiere la reforma migratoria, y Díaz-Balart, el republicano, dice que quiere trabajar este año para que Pelosi lleve esa reforma al pleno.
En teoría suena muy bien. Demostrar la voluntad política y el valor para ir más allá de las palabras y llevar la teoría a la práctica, sonaría mucho mejor.
Maribel Hastings es Asesora Ejecutiva de America's Voice
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La primaria del Senado en Arizona ofrece un panorama del cisma del Partido Republicano en la política de inmigración
Hayworth vs. McCain: una batalla por la viabilidad republicana a largo plazo
Washington, D.C. – La noticia de que el ex congresista y sectario anti-inmigrante, J.D. Hayworth (R-AZ), está desafiando al senador John McCain (R-AZ) en las elecciones primarias republicanas de Arizona, ofrece un fresco recordatorio del peligroso cisma que afecta al Partido Republicano cuando de política migratoria se trata.
Mientras que la ideología anti inmigrante es un plato jugoso para un contingente de los que votan en las primarias republicanas, tal postura y estrategia sigue siendo inefectiva para las elecciones generales y peligrosa para las ambiciones nacionales más amplias del Partido Republicano. Los abrumadores fracasos de la estrategia anti inmigrante en las elecciones de 2006 y 2008 y las necesidades a largo plazo del Partido Republicano de mejorar su imagen para atraer votantes latinos e independientes requieren que los republicanos rechacen el enfoque de Hayworth respecto a la política de inmigración.
“J.D. Hayworth es uno de los ejemplos más atroces del fracaso de la estrategia anti inmigrante”, dijo Frank Sharry, director ejecutivo de America’s Voice. “Mientras la política anti inmigrante resuena para la audiencia de algunas elecciones primarias republicanas, son una causa perdida en elecciones generales y para la viabilidad del Partido Republicano a largo plazo. La contienda de Hayworth contra McCain se está tornando en una prueba para evaluar si los republicanos han aprendido las lecciones del pasado”, indicó Sharry.
Después de ganar la reelección en 2004 por 21 puntos porcentuales, Hayworth perdió las elecciones de 2006 por cuatro puntos porcentuales compitiendo contra Harry Mitchell (D-AZ), un político a favor de la reforma migratoria integral. Hayworth intentó ganar con una campaña basada en una radical plataforma anti inmigrante. Aunque resultó afectado por sus vínculos cercanos con el cabildero caído en desgracia, Jack Abramoff, su política sectaria en materia migratoria claramente lo perjudicó con los votantes latinos y otros electores que vieron su enfoque cerrado en sellar la frontera como algo fuera de tono. Previamente en 2006, Hayworth publicó un libro anti inmigrante, Whatever it Takes, en el cual comparó el apoyo republicano a severas medidas de aplicación de leyes migratorias como una forma de “defender nuestra cultura”.
Esta vez Hayworth está capitalizando en los sentimientos anti titulares del parte del público para levantarse de las cenizas y usar una vez más la inmigración como tema divisivo en contra de McCain. Hayworth ya ha recibido el apoyo de conocidos personajes anti inmigrantes como el sheriff Joe Arpaio y el cofundador de los Minuteman Civil Defense Corps, Chris Simcox.
Desafortunadamente para Hayworth, la historia reciente no favorece a la estrategia anti inmigrante. Richard Nadler, el fallecido comentarista conservador y presidente de la Fundación America’s Majority, analizó el papel de tema migratorio en 90 contiendas competitivas por la Cámara de Representantes en 2008 y encontró que: “la inmigración fue un asunto divisivo que favoreció al Partido Demócrata, pero no al Partido Republicano”. Específicamente, encontró que los candidatos “que fueron miembros de, o respaldados por grupos que promovían medidas centradas en la aplicación de leyes migratorias, no tuvieron un buen desempeño dentro de su propio partido”. De la misma manera, un análisis de America’s Voice mostró que en 20 de 22 competencias claves en 2008 en las cuales la inmigración fue un asunto relevante, el candidato con una postura en pro de la reforma derrotó al anti inmigrante.
“Así como los intereses políticos a largo plazo de los demócratas suponen que deben cumplir las promesas que formularon en materia migratoria, los republicanos deben reconocer que su rehabilitación política es imposible acogiendo a los J.D. Hayworths que hay en el mundo”, dijo Sharry.
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